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Día sin IVA vuelve al debate fiscal

Un balance del caso de 2022 analiza sus efectos en la distribución de los beneficios y las decisiones de compra.

El día sin IVA vuelve al debate por su impacto fiscal y comercial

La posibilidad que evalúa el Gobierno de realizar una jornada de día sin IVA en el Valle del Cauca, como parte de las medidas de recuperación económica tras el terremoto del 10 de agosto de 2026, reabre el debate sobre los efectos fiscales del día sin IVA, que se implementó por primera vez durante el gobierno de Iván Duque.

Un análisis de esas jornadas en 2022 advierte que el impulso al consumo fue transitorio y plantea interrogantes sobre el costo tributario, la distribución de los beneficios y la efectividad de la medida.

La iniciativa fue discutida por el vicepresidente José Manuel Restrepo en una reunión en Cali con autoridades departamentales, la Cámara de Comercio de Cali y cerca de 30 líderes empresariales.

Sin embargo, todavía está en evaluación y no tiene fechas definidas, cobertura geográfica establecida ni una lista de productos beneficiados. La experiencia nacional de años anteriores ofrece elementos para examinar qué podría ocurrir si la propuesta avanza.

Día sin IVA en Colombia: qué ocurrió con las jornadas de 2022

El mecanismo se implementó inicialmente durante la emergencia sanitaria y económica provocada por la pandemia de Covid-19. En 2022, el artículo 37 de la Ley 2155 de 2021 autorizó hasta tres jornadas anuales de exención del impuesto sobre las ventas. El Decreto 290, expedido el 28 de febrero de ese año, programó las fechas del 11 de marzo, el 17 de junio y el 2 de diciembre.

La programación tuvo en cuenta criterios fiscales y comerciales. Según la justificación de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), los bimestres II y III registraban la menor participación histórica de ingresos brutos gravados, con un promedio de 15,7%.

La selección buscaba estimular las ventas en periodos de menor recaudo, evitar la dinámica comercial de Semana Santa y aprovechar, en diciembre, la liquidez asociada al pago de primas.

No obstante, en 2022 solo se realizaron las jornadas del 11 de marzo y el 17 de junio. La fecha prevista para diciembre fue suspendida. Un balance de la medida quedó recogido en el documento Borradores de Economía No. 1281, publicado en 2024 y elaborado por los investigadores del Banco de la República Luis E. Arango, Luz A. Flórez N., Johana Marín y Carlos E. Posada. Los autores aclaran que sus análisis y conclusiones son de su exclusiva responsabilidad y no representan necesariamente la posición oficial del Banco de la República ni de su Junta Directiva.

¿El día sin IVA aumentó el consumo o desplazó las compras?

Uno de los principales hallazgos del estudio es que el aumento de las compras en las jornadas exentas no se tradujo en una expansión permanente del consumo. Los investigadores identificaron un patrón de sustitución intertemporal, pues los hogares concentraron adquisiciones en el mes del beneficio, pero redujeron sus compras antes y después de la jornada.

Para los bienes exentos, las estimaciones registraron un aumento de 13% durante el mes del evento, frente a caídas de 8% en el anterior y 17% en el posterior.

Las estimaciones también mostraron un aumento relativo del consumo de las categorías beneficiadas frente a un grupo de control. Según la metodología de diferencias en diferencias, el incremento fue de 17% en el modelo tradicional y de 9% en el sintético.

Sin embargo, el análisis de eventos encontró que el impulso perdía fuerza entre uno y dos meses después. En líneas como electrodomésticos y equipos de computación y telecomunicaciones se observaron reducciones de ventas tras las jornadas.

El efecto también habría alcanzado categorías que no estaban cobijadas por la exención. Los investigadores encontraron indicios de que algunos hogares reasignaron su presupuesto para aprovechar el descuento temporal, sacrificando compras de productos no exentos, entre ellos alimentos y bebidas alcohólicas.

¿Cuánto le costó al Estado el día sin IVA y quiénes recibieron el beneficio?

Las cifras oficiales incorporadas en el Decreto 2357 de 2022 dimensionan el costo fiscal. Para la jornada del 3 de diciembre de 2021, la Dian estimó un sacrificio tributario de $224.000 millones, asociado a ventas exentas cercanas a $1,17 billones, equivalentes al 10,4% de las ventas facturadas electrónicamente ese día.

Para 2022, la entidad proyectó que cada jornada generaría ventas no gravadas por $1,45 billones y un costo fiscal directo de $276.000 millones.

No obstante, esta última cifra correspondía a una proyección basada en un crecimiento nominal del PIB de 20%, no al costo efectivamente observado de las jornadas de 2022.

Además, el documento de investigación señala que el costo fiscal combinado de las tres jornadas de 2021 equivalió a cerca de 1,4% del recaudo anual de IVA de ese año. Las cifras deben leerse distinguiendo entre estimaciones, proyecciones y resultados efectivamente registrados.

El acceso al beneficio también fue objeto de cuestionamientos. Las reglas exigían factura electrónica y pago con tarjetas débito o crédito, condiciones que podían excluir a personas no bancarizadas o con restricciones de liquidez.

Expertos cuestionan la continuidad de estas jornadas por sus efectos tributarios y distributivos

Día sin IVA vuelve al debate fiscal

Los investigadores citan a la Comisión de Expertos en Beneficios Tributarios, que en 2021 recomendó eliminar estas jornadas una vez superada la emergencia de la pandemia, por sus efectos sobre la equidad, el cumplimiento tributario y el funcionamiento del mercado. Como alternativa, plantean que las transferencias monetarias directas pueden ser más progresivas y focalizadas.

Fuente: Portafolio