Analistas advierten que la falta de acuerdos vigentes puede afectar la eficiencia tributaria de inversiones.
La ausencia de convenios vigentes puede incrementar la carga fiscal de inversiones y negocios internacionales.
La doble tributación se ha convertido en uno de los factores que más atención despierta entre las empresas y personas que buscan expandir sus inversiones fuera de Colombia. La creciente internacionalización de los negocios ha puesto sobre la mesa la importancia de los tratados que evitan que dos países cobren impuestos sobre una misma renta, una situación que puede afectar la eficiencia tributaria de las operaciones internacionales.
Este tema adquiere especial relevancia en momentos en que destinos como Dubái y, en general, Emiratos Árabes Unidos, ganan protagonismo entre empresarios colombianos, particularmente en sectores relacionados con tecnología y nuevos modelos de negocio.
¿Qué es la doble tributación y por qué preocupa a las empresas?
La doble tributación ocurre cuando una persona o una empresa desarrolla actividades en dos países y ambos Estados pretenden cobrar impuestos sobre los mismos ingresos, inversiones o rendimientos.
Para evitar ese escenario, los países firman tratados internacionales conocidos como convenios para evitar la doble tributación o la doble imposición. Estos acuerdos establecen qué país tiene la facultad de cobrar determinados impuestos y en qué casos se aplican beneficios o mecanismos de alivio tributario.
Colombia cuenta actualmente con una red de aproximadamente 15 tratados vigentes de este tipo con países como España, México, Chile, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá.
El caso de Emiratos Árabes Unidos
Sin embargo, no todos los acuerdos suscritos por Colombia se encuentran operando. El tratado firmado con Emiratos Árabes Unidos, fue suscrito el 12 de noviembre de 2017. No obstante, la firma de un tratado no implica automáticamente su entrada en vigor.
Después de la suscripción, el convenio debe superar una serie de etapas institucionales, entre ellas la aprobación en el Congreso, la revisión de la Corte Constitucional y el intercambio formal de notas entre los países involucrados, ya que a pesar de haber sido firmado hace varios años, el acuerdo continúa sin entrar en vigor.
Dubái gana atractivo para la expansión empresarial
La situación adquiere especial relevancia en un momento en que Emiratos Árabes Unidos, y particularmente Dubái, se consolidan como destinos cada vez más atractivos para la estructuración de negocios internacionales y proyectos de inversión vinculados a tecnología, innovación y nuevos modelos empresariales.
Este interés no se limita a las inversiones que salen de Colombia, sino que también se refleja en la llegada de capitales y proyectos provenientes de Emiratos hacia distintos sectores de la economía colombiana.
En este contexto, la ausencia de un convenio vigente para evitar la doble tributación puede generar efectos relevantes para empresas e inversionistas que desarrollan operaciones entre ambos mercados. Sin este tipo de acuerdos, ingresos como dividendos, regalías y determinadas ganancias derivadas de actividades internacionales pueden quedar sujetos a una mayor carga tributaria.
La diferencia resulta más evidente al compararla con jurisdicciones que sí cuentan con tratados vigentes con Colombia, donde existen mecanismos que permiten reducir o mitigar la doble imposición y aportar mayor eficiencia tributaria a las operaciones transfronterizas.
Más allá de su componente jurídico, los convenios para evitar la doble tributación son considerados herramientas estratégicas que facilitan la expansión internacional, promueven la inversión extranjera y brindan mayor seguridad a las empresas que operan en múltiples jurisdicciones.
El caso de Emiratos Árabes Unidos refleja una situación particular: aunque el acuerdo para evitar la doble tributación fue suscrito hace varios años, todavía no ha entrado en vigor.
La falta de un acuerdo vigente limita el acceso a beneficios fiscales para operaciones entre Colombia y Emiratos Árabes Unidos.
Como resultado, las empresas e inversionistas aún no pueden beneficiarse de las disposiciones previstas en dicho convenio para optimizar sus estructuras de inversión y operaciones internacionales.
Mientras esa situación se mantiene, las empresas que analizan oportunidades entre Colombia y Emiratos continúan evaluando sus decisiones bajo un escenario en el que los beneficios previstos por ese convenio aún no están disponibles.
Fuente: Portafolio



